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Farándula Televisión

“Betty La Fea” 20 años después

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Pocos han sido los casos de telenovelas que han logrado trascendencia al ser transmitidas en el horario de la una de la tarde.

Las nacionales Paraíso y Kassandra son dos títulos que llegan a la memoria junto con la colombiana Yo soy Betty, la fea, incorporada a la parrilla de Radio Caracas Televisión en el 2000. Con el paso de los capítulos, la historia escrita por Fernando Gaitán fue sumando más y más televidentes hasta convertirse en un fenómeno de audiencia que traspasó las fronteras americanas. 

Entre los factores que contribuyeron al éxito destacan: el nivel de las actuaciones, comenzando por sus protagonistas Beatriz Pinzón Solano (Ana María Orozco) y Armando Mendoza Sáenz (Jorge Enrique Abello), pasando por el famoso Cuartel de las feas y terminando por el extrovertido diseñador Hugo Lombardi, interpretado por Julián Arango; el perfil de los personajes; el tono de comedia para crear las situaciones dramáticas; los diálogos inteligentes y divertidos; la participación especial de famosos; y el ritmo en el desarrollo de los acontecimientos. En fin, el conjunto fue un producto muy cuidado con pocas debilidades.

Hacia atrás. Uno de los aspectos más destacados de Yo soy Betty, la fea fue la apariencia de su protagonista que se alejaba de los estándares de miss, es decir: bella, virginal y curvilínea. Beatriz Pinzón Solano lucía peinado de colegiala con pollina, lentes gruesos, ortodoncia, tono gangoso y risa entrecortada. 

Sin embargo, no fue la primera vez que el género probó esa fórmula. En Venezuela, Delia Fiallo la aplicó en Lisa, mi amor, replicada después como Buenos días, Isabel, y Julio César Mármol en El desprecio. Correspondió a las actrices Marina Baura, Flor Núñez y Maricarmen Regueiro, quien además incorporó tartamudeo a su interpretación, mostrarse como mujeres reprimidas antes de dar el cambiazo para terminar de conquistar a los galanes pertinentes. 

Otro aspecto muy aplaudido fue el tono de comedia. En este sentido, también hay antecedentes. Una década antes, la escritora Vivel Nouel logró un gran impacto con la ya mencionada Paraíso, producida por Venevisión. 

Las estupendas actuaciones de Amanda Gutiérrez y Víctor Cámara fueron complementadas por Mariano Álvarez y Belén Marrero, villanos en dos tonos: él, inclemente y terrorífico; y ella, fallida y caricaturesca. Además, Nouel colocó diálogos divertidos en las bocas del elenco. 

Tales antecedentes no restan méritos a la inolvidable y encantadora Betty. Tanto así que, 20 años después, está entre los programas más vistos de la plataforma Netflix. Varias generaciones no pueden estar equivocadas.

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